Las bibliotecas y la realidad de la nueva normalidad

Poco a poco vamos viendo cómo la denominada nueva normalidad se va extendiendo en todos los ámbitos de nuestra vida diaria y de nuestras acciones cotidianas. Mientras vigilamos que esta #nuevanormalidad no erosione aún más nuestras frágiles democracias [1] y nos aboque a un control poblacional y a un orwelliano 1984, vemos que ya nada es igual: mascarillas omnipresentes, colas para entrar en los comercios, y un largo etcétera que ahora no detallaré por excesivo y conocido. Y a todo esto, obviamente las bibliotecas también se han tenido que adaptar. Anthony W. Marx, presidente de la Biblioteca Pública de Nueva York expone en un artículo en el New York Times [2] que las bibliotecas deben canviar, y que este cambio pasa necesariamente por ofrecer muchos más servicios digitales. Y añado: más y mejores, y que estos servicios no sean tan sólo una parte de la estrategia y de la política (parciales) de las bibliotecas, sino que suponga una transformación estructural de las mismas. Es significativo un párrafo del artículo de Marx que suscribo plenamente:

This experience has made it clear to us that libraries must invest — or continue to invest — in digital and virtual technologies and expertise. There is so much more we can do. Every library should aspire to provide the broadest possible digital access to all books and the world’s accumulated knowledge, not just the snippets now available on the web. The digital public library is a piece of necessary public infrastructure that must be built with the same care, collaboration, and adherence to values — including privacy — that we have used to build and run our branches.

Y por supuesto, esta crisis nos ha enseñado a tener que expandirnos fuera de nuestros muros de una forma completamente diferente a la que veníamos haciendo con éxito. Si antes lo hacíamos como una acción más, durante el confinamiento lo hemos tenido que hacer al 100%... pura superviviencia para seguir dando servicio. Esta salida hacia fuera ha sido, evidentemente, digital: no había otra. Lo digital, ya presente, ahora ha llegado para ser omnipresente. La #nuevanormalidad en las #bibliotecas pasa por incorporar lo digital en todos, absolutamente todos los ámbitos de la gestión y de nuestra práctica diaria.

Ahora, llegados a este punto, en que muchas bibliotecas ya han abierto sus puertas, mientras que algunas (bastantes) todavía siguen cerradas, en mi opinión creo que nos daremos cuenta de algunas cosas muy interesantes (si no lo hemos hecho ya), y que pueden incluso suponer una oportunidad. Apunto tres:

  1. Que la digitalización no era tan sólo una estrategia destinada principalmente al fondo antiguo y centrada en la preservación y la conservación. Que también lo es para el fondo moderno, y que el desarrollo de colecciones de #ebooks, de bases de datos y de #repositorios sirve para garantizar el acceso permanente y ubicuo a nuestros usuarios.
  2. Que la digitalización no es tan sólo algo que debamos hacer para proteger el fondo de nuestras bibliotecas, sino que deberemos implantar ya de manera definitiva una gestión global plenamente digital en nuestras bibliotecas: altas online de usuarios, pagos telemáticos, reuniones virtuales, teletrabajo parcial o total, desarrollo de redes VPN,... serían tan sólo algunos ejemplos...
  3. Que esto de la limitación del aforo quizás no esté mal, y que nos servirá para poder gestionar mejor nuestros edificios, instalaciones y equipos (humanos, materiales, etc.); que nos ayudará a dimensionar mejor nuestros esfuerzos, y a poder dar un servicio personalizado y una atención individualizada a nuestros usuarios. Que la limitación de aforo nos podría ayudar incluso a flexibilizar más nuestros edificios, y a poder dar nuevos usos que ahora no tienen cabida por falta de espacio.

En esta nueva relidad, seguramente más que nunca, hay algo de lo que no deberemos jamás dejar de estar atentos: y que siempre, siempre, tenemos que garantizar el acceso igualitario y equitativo a nuestras bibliotecas, sin ningún tipo de discriminación. Y es que esto, esperemos, no debería cambiar nunca.

Referencias

#ensayo #bibliotecas #nuevanormalidad #Biblioteques